miércoles, 27 de mayo de 2009

Compositores





AUSTRIA:

Haydn:
nació en 1732 en Rohrau, una pequeña población cercana a Viena (Austria), antigua capital del Imperio Austríaco, y fue el segundo de los doce hijos de Matthias Haydn y Anna Maria Koller. El padre era fabricante y reparador de carros al servicio del conde de Harrach.

Entró como niño cantor en el coro de la Catedral de San Esteban en Viena, donde estuvo durante nueve años, hasta que en 1749 Haydn alcanzó la edad en la que ya no pudo cantar tonos agudos, por lo que fue despedido del coro. Unos amigos lo acogieron en su casa, y decidió convertirse en músico independiente, transcurriendo diez años difíciles; entre otras cosas fue sirviente del compositor italiano Nicola Porpora. Haydn sacó partido de estos años al ir adquiriendo mayores conocimientos musicales, hasta el punto que compuso sus primeros cuartetos de cuerdas y su primera ópera, además de que su reputación como compositor empezó a crecer y se hizo conocido de personas influyentes de Viena.

Al final de este período, en 1759, Haydn recibió una oferta de empleo importante: la de director musical del conde de Morzin. Al mismo tiempo componía sus primeras sinfonías para la orquesta. El conde de Morzin padecía dificultades económicas, por lo que a los dos años despidió a todos sus músicos. No obstante, Haydn encontró enseguida un empleo similar como asistente del director musical de la familia Esterházy, una de las más ricas e influyentes del Imperio Austríaco, y que residía en invierno en Viena y en verano en dos palacios de su propiedad, uno al sur de la capital y otro en Hungría.

Los Esterházy eran amantes y conocedores de la música y le dieron todo el apoyo que necesitaba para su labor, incluso su propia pequeña orquesta. Empezó a trabajar para el príncipe Paul Anton Esterházy en 1762, y muerto éste en 1763, sirvió a su hermano Nicolás Esterházy llamado el magnífico durante casi treinta años. En su nuevo cargo, Haydn tuvo una gran responsabilidad, que consistía en componer música para cada ocasión, dirigir la orquesta, interpretar música de cámara con miembros de la orquesta y también de la familia, así como organizar el montaje de óperas (presentaba todas las semanas dos óperas y dos conciertos, además de las obras especiales para los visitantes destacados, y conciertos de música de cámara diarios en los que el propio príncipe tocaba la viola de bordón). A pesar del intenso trabajo, Haydn se consideró un hombre afortunado: "mi príncipe está satisfecho con toda mi obra, se me elogia, y yo como director de orquesta puedo hacer experimentos, observar qué refuerza un efecto y qué lo atenúa y hacer mejoras, intentando cosas nuevas".

Al ver que su situación era estable, Haydn se casó en 1770 con Maria Anna Keller, pero el matrimonio no se entendía y no tuvieron hijos. Tuvo por el contrario una larga relación sentimental con una cantante de los Esterházy, con la que, según algunos biógrafos, tuvo uno o varios hijos.

Transcurrieron casi 30 años en los que Haydn trabajó en este cargo y en los que compuso un sinfín de obras. A lo largo de este tiempo, su estilo fue desarrollándose y su popularidad fue creciendo. Con el tiempo llegó a componer tantas obras para su publicación como para los Esterházy. Obras tan conocidas actualmente como sus Sinfonías de París fueron compuestas en aquellos años. En 1781 Haydn entabló una estrecha amistad con Mozart, sobre cuyo trabajo había tenido alguna influencia en los años anteriores. Sintió una gran admiración por Mozart y por la maestría con la que había escrito sus recientes óperas y conciertos. Por su parte, Mozart se esforzaba en componer música de cámara que estuviese en su opinión a la altura de Haydn, a quien dedicó unos cuartetos de cuerda.

Un año después de la Revolución Francesa de 1789 que conmocionó a toda Europa, en 1790 murió el patriarca de los Esterházy y su sucesor resultó ser un hombre sin interés por la música, que despidió a la orquesta y jubiló a Haydn. Con tal motivo, aceptó la oferta de Johann Peter Salomon, un empresario musical alemán para viajar a Inglaterra y dirigir sus nuevas sinfonías con una gran orquesta. Su estancia en ese país fue un gran éxito. Haydn alcanzó una amplia fama y tuvo considerables ingresos. En Inglaterra compuso también algunas de sus obras más sobresalientes, como las Sinfonías de Londres (entre ellas la Sinfonía n.º 104 "Londres") y las Sinfonías Militares, el Cuarteto Reiter o el Rondo gitano para trío con piano.

Habiendo considerado quedarse en Inglaterra, Haydn finalmente volvió a Viena, donde se hizo construir una gran casa y decidió dedicarse a la composición de obras sacras. Escribió dos grandes obras, el Oratorio La Creación y el oratorio Las Estaciones, así como seis Misas. También compuso un Concierto para trompeta y orquesta y los últimos nueve Cuartetos de cuerda. A partir de 1802, una enfermedad que había tenido anteriormente volvió a aparecer y se desarrolló hasta tal punto que ya no era capaz de componer, si bien en su mente las ideas de nuevas obras fluían con facilidad. A pesar de estar bien cuidado y no faltarle de nada, así como de tener amigos y ser un músico apreciado, Haydn debió pasar sus últimos años entristecido por no poder trabajar en su música. En 1806 se hizo imprimir unas tarjetas para declinar las invitaciones que recibía con el siguiente texto: "Hin ist alle meine Kraft, alt und schwach bin ich" (Todas mis fuerzas se han ido, soy viejo y estoy cansado), extraído de la canción "El viejo", compuesta en 1796.

Haydn murió a los 77 años de edad, mientras Viena era atacada por las tropas de Napoleón.

Curiosidades [editar]

* En 1784 Haydn conoció al joven Mozart y, dándose cuenta de su genio, le comentó a su padre: "Vuestro hijo es el compositor más grande que jamás haya conocido, personalmente posee un gusto y una gran sabiduría para componer".

* Algunos ejemplos del sentido del humor de Haydn:

* En su sinfonía n.º 94, llamada La sorpresa, decidió "vengarse" de aquellos que acudían a sus conciertos sin demasiado interés. En el 2.º movimiento, en un momento de intensidad piano, incorporó un fortissimo inesperado para despertar a los oyentes.

* Los músicos del palacio de Esterházy estaban molestos porque debían trabajar en verano y no podían disfrutar de unas vacaciones junto a sus familias. A modo de protesta, Haydn compuso la sinfonía n.º 45, denominada Los adioses. En ella los músicos van dejando de tocar paulatinamente y abandonando el escenario, uno tras otro, hasta que éste se queda vacío.

* El himno alemán constaba originalmente de tres estrofas. En la actualidad sólo se canta la tercera, ya que las dos primeras estaban impregnadas de un nacionalismo tan extremo que en 1991 el parlamento alemán decidió suprimirlas.

* Haydn cantó a la edad de 9 años en el coro de la catedral en el entierro de Vivaldi.

Mozart:

Durante los años en los que Mozart se estaba formando, su familia realizó varios viajes por Europa, en los cuales mostraron a él y a su hermana Nannerl como niños prodigio. El 12 de enero de 1762, la familia entera partió hacia Múnich. Comenzaron con una exbición en la Corte del príncipe elector de Baviera Maximiliano III y más tarde en el mismo año en la corte imperial de José II de Habsburgo en Viena y Praga. La permanencia en la ciudad de Viena —uno de los principales centros de la música en esa época— culminó con dos recitales ante la familia imperial en el palacio de Schönbrunn. El pequeño Wolfgang causaba sensación en cada concierto. El dinero recolectado en este viaje no fue tanto como los elogios recibidos. Podría decirse que éste fue un viaje de prueba para Leopold. El 5 de enero de 1763, la familia Mozart retornó a Salzburgo. El viaje había durado poco menos de un año.

El 9 de junio de 1763 iniciaron una larga gira de conciertos que duró tres años y medio, en la que la familia se desplazó a las cortes de Múnich, Mannheim, París, Londres, La Haya, otra vez a París y volvieron a casa vía Zúrich, Donaueschingen y Múnich, cosechando grandes éxitos. Durante este viaje Mozart conoció un gran número de músicos y las obras de otros compositores. En particular, Johann Christian Bach, a quien Mozart visitó en Londres en 1764 y 1765, fue una influencia importante para el joven compositor. La familia regresó a Viena a finales de 1767 y permaneció en la ciudad hasta diciembre del año siguiente. En Viena fueron llamados al palacio por la madre del emperador, María Teresa, quien quedó encantada con el niño Wolfgang Amadeus, al grado de que incluso lo sentaba en su regazo y lo besaba.

En Versalles, los Mozart tocaron ante el monarca Luis XV. La anécdota cuenta que en esa ocasión, la amante del rey, la altiva Madame de Pompadour, no permitió que el niño Wolfgang la abrazara por temor a que se estropeara su traje.[8] En Londres causaron la admiración del rey Jorge III y durante este viaje el joven músico compuso su Primera Sinfonía.La nueva carrera de Mozart en Viena tuvo un buen comienzo. A menudo realizaba interpretaciones como pianista, destacando en una competición ante el Emperador con Muzio Clementi el 24 de diciembre de 1781 y pronto se "consolidó como el mejor intérprete de teclado de Viena".[36] También prosperó como compositor y en 1782 completó la ópera El rapto en el Serrallo (Die Entführung aus dem Serail), que fue estrenada el 16 de julio de ese mismo año obteniendo una enorme aclamación y que dio inicio al género operístico conocido como singspiel u ópera alemana en un momento en que el italiano era el idioma "oficial" para la ópera. La obra fue pronto interpretada "a través de la Europa de habla germana"[36] y consolidó plenamente la reputación de Mozart como compositor. Como anécdota, el emperador José II comentó al final del estreno de la ópera: "Música maravillosa para nuestros oídos, verdaderamente creo que tiene demasiadas notas", a lo que el compositor contestó: "Exactamente, ¿cuántas son menester?"

A pesar de que Mozart aún no lograba su madurez y profundidad definitiva, en esta obra se expresa quizá por primera vez la dimensión dramática que se aprecia en las posteriores óperas del compositor de Salzburgo. Esta ópera le dio a Mozart el mayor éxito teatral que conocería en vida.
Retrato de Constanze Mozart realizado por su cuñado Joseph Lange en 1782.

En la época en la que sus disputas con el arzobispo Colloredo estaban en su punto más álgido, Mozart se trasladó con la familia Weber, que se habían trasladado a Viena desde Mannheim. El padre, Fridolin, había fallecido y el resto de la familia acogía ahora huéspedes como medio para subsistir. Tras su fracaso sentimental con Aloysa Weber, que estaba ahora casada con el actor Joseph Lange, encontró consuelo en Constanze, la hermana menor. Pero sabía que su padre Leopold no apreciaba a esa familia, puesto que no sin razones creía que estos, fundamentalmente la madre, querían aprovecharse del éxito de su hijo. Sin embargo, hay suficientes antecedentes de que Constanze amaba verdaderamente a Mozart y nunca compartió las maquinaciones de su madre. Como el consentimiento de su padre era fundamental para Mozart, quiso viajar a Salzburgo para presentarle formalmente a la novia, pero varios eventos postergaron el temido viaje para enfrentar a su progenitor.

El 4 de agosto de 1782, sin el consentimiento paterno, Wolfgang Amadeus y Constanze se casaron en Viena.

Durante los años 1782 y 1783 conoció profundamente a través del barón Gottfried Van Swieten, un coleccionista y aficionado musical que tenía en su poder una biblioteca con gran cantidad de obras de compositores barrocos, la obra de Georg Friedrich Händel y Johann Sebastian Bach. Entre las obras que estudió se encontraban los oratorios de Händel y El clave bien temperado de Bach. Mozart asimiló los modos de composición de ambos, fusionándolo con el propio, dando a la mayoría de las obras de este período un toque contrapuntístico, apreciable en las transcripciones que hizo de algunas fugas de El clave bien temperado KV 405, las fugas para piano KV 394, KV 401 y KV 426 (esta última transcrita luego para cuerdas con el número de catálogo KV 546). Pero, sobre todo, se puede apreciar la influencia de Händel y Bach en los pasajes fuga de La flauta mágica y el final de la Sinfonía Júpiter. El estudio de estos autores fue para Mozart tan importante que llegó a realizar arreglos para obras como El Mesías (K. 572) o Alexander's Feast (K. 591), ambos oratorios de Händel.

Mozart conoció a Joseph Haydn en Viena y los dos compositores se hicieron grandes amigos. Cuando Haydn visitaba Viena, en ocasiones interpretaban juntos en un cuarteto de cuerdas improvisado. Los seis cuartetos de Mozart dedicados a Haydn (K. 387, K. 421, K. 428, K. 458, K. 464, y K. 465) datan del período de 1782 a 1785 y equivalen a los Cuartetos de cuerda rusos Opus 33 que Haydn había compuesto en 1781 y que Mozart acompañó con una cariñosa dedicatoria. Al oírlos, Haydn permaneció en pie como signo de respeto hacia Mozart y, según recordó más tarde su hermana, dijo a Leopold sobre Wolfgang: "Le digo a usted ante Dios, y como un hombre honesto, que su hijo es el mayor compositor conocido por mí en persona y por reputación, tiene gusto y, además, la mayor habilidad para la composición".

Con las sustanciales ganancias de sus conciertos y otras actuaciones, el matrimonio Mozart adoptó un modo de vida más bien lujoso. Se trasladaron a un apartamento caro, con un alquiler anual de 460 florines. Mozart también compró una excelente fortepiano de Anton Walter por aproximadamente 900 florines y una mesa de billar por unos 300.[44] Mozart envió a su hijo Karl Thomas a un internado caro y contrataron sirvientes. Con este modod de vida, el ahorro era, por lo tanto, imposible y el corto período de éxito financiero no hizo nada para amortiguar las dificultades que más tarde Mozart experimentaría.

El 14 de diciembre de 1784, Mozart se convirtió en francmasón y fue admitido por la logia Zur Wohltätigkeit. La francmasonería jugó un papel importante en el resto de la vida del compositor, ya que acudió a muchas reuniones, muchos de sus amigos eran masones y en varias ocasiones compuso música masónica. En Países Bajos deslumbró tocando el órgano y compuso su primer oratorio a los 9 años.

Hacia el final del último viaje a Italia, Mozart escribió la primera de sus obras que todavía es interpretada extensamente en la actualidad, la cantata de Exsultate, jubilate, la K. 165.

Cada representación del joven Wolfgang Amadeus era una exhibición de su virtuosismo con el clavecín y el violín (se cuenta que ya en esa época podía tocar el teclado con los ojos vendados), y dejaba a los espectadores maravillados improvisando sobre cualquier tema que le proponían.
La corte de Salzburgo [editar]
La relación de Mozart con su patrón el arzobispo de Salzburgo, Hieronymus von Colloredo, fue bastante turbulenta por sus continuas discusiones y desembocó en la renuncia del compositor y su marcha a la ciudad de Viena.

Mozart y su padre volvieron definitivamente a Salzburgo el 13 de marzo de 1773. Allí se enteraron de la muerte del príncipe-arzobispo Schrattenbach, que siempre los había apoyado. Comenzó entonces una nueva etapa, mucho más difícil.
Hacia el final de la década, la situación económica de Mozart empeoró. Alrededor de 1786 dejó de aparecer frecuentemente en conciertos públicos, por lo que sus ingresos se redujeron. Esa época fue de grandes dificultades para todos los músicos de Viena a causa de la guerra entre Austria y Turquía y que el nivel de prosperidad y estatus económico de la aristocracia, que los financiaba, había reducido.

La ciudad de Viena iría perdiendo el interés musical por Mozart debido al advenimiento de otros pianistas con una técnica mucho más aguerrida que Mozart, como en el caso de Muzio Clementi, con escalas en terceras y acordes más sonoros, ideales para los pianos de construcción inglesa de una sonoridad más robusta, al contrario de los de sonoridad delicada vienesa, aptos para las escalas y sutilezas del pianismo mozartiano. Sus Academias o conciertos por suscripción, que habían sido en toda su estadía en Viena una de las mejores fuentes de ingreso (además de inspiración y motivo de composición de sus conciertos para piano y orquesta a partir del n.º 11, KV 413), comenzaron a perder audiencia, por lo que ya no le reportaban beneficios económicos.

A mediados de 1788, Mozart y su familia se trasladaron desde el centro de Viena a un alojamiento más barato en el barrio periférico de Alsergrund. Mozart comenzó a pedir prestado dinero, cada vez más frecuentemente a Johann Michael Puchberg, un amigo y hermano de la misma logia masónica.
El último año de vida de Mozart, 1791, fue, hasta su enfermedad final, un tiempo de gran productividad y, en cierto sentido, un tiempo de recuperación personal.[56] Realizó numerosas composiciones, incluyendo algunos de sus trabajos más admirados: la ópera La flauta mágica, el final del Concierto para piano n.º 27 en si♭ (K. 595), el Concierto para clarinete K. 622, el último de su gran serie de quintetos de cuerda (K. 614 en mi♭), el motete Ave verum corpus K. 618 y el inacabado Réquiem K. 626.

La situación financiera de Mozart, una fuente de ansiedad extrema en 1790, finalmente comenzó a mejorar.
La salud del compositor empezó a declinar y su concentración disminuía. Mozart se sintió enfermo durante su estancia en Praga durante el estreno el 6 de septiembre de su ópera La clemenza di Tito, compuesta en esa año como un encargo para los festejos de la coronación de Leopoldo II como emperador. La obra fue acogida con frialdad por el público. Al regresar a Viena, Mozart se puso a trabajar en el Réquiem y preparó, en compañía del empresario teatral y cantante Emanuel Schikaneder, los ensayos de la ópera La flauta mágica. Ésta se estrenó con enorme éxito el 30 de septiembre, con el propio Mozart como director.

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